De los miedos

De los miedos

De nuestros miedos, nacen nuestros corajes
Y en nuestras dudas viven nuestras certezas
Los sueños anuncian otra realidad posible
Y los delirios otra razón
En los extravíos nos esperan hallazgos
Porque es preciso perderse para volver a encontrarse.
Eduardo Galeano

Los cuentos

Los cuentos, las metáforas y la poesía forman parte del lenguaje del corazón.  Conectan con nuestra sabiduría interna y tienen el poder de transformarnos. Es por eso, que nos gusta escucharlos, por su magia transformadora.

“Los cuentos son las cajas de perlas que contienen muchas enseñanzas. Tomad en serio las palabras insensatas de los cuentos”, Rumí

EL MUNDO

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado desde arriba la vida humana.

Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso –reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.

Eduardo Galeano

La Luciérnaga

Había una vez una tierra, lejana y recóndita. Allí habitaba un venerable anciano que durante toda su vida había sembrado justicia, humanidad, moderación, coraje, sabiduría y ternura.
Un día se sentó a meditar cerrando ambas manos. Así pasó 8 días, tras los cuales abrió los ojos, y después, sus manos. De ellas salieron pequeñas luciérnagas, que revolotearon alrededor.
-Tenéis una gran misión. Debéis llevar luz allí donde hay oscuridad. Iluminad cada rincón donde la confianza titubea, donde no se cultiva la sabiduría, donde las fuerzas flaquean, donde hay defensa y ofensa, y no escucha ni acogimiento. Id, y dad luz, así a los que iluminéis, iluminarán.
Aunque aún no lo sepas, tú que lees estas líneas, eres una de esas luciérnagas.

El Bambú Japonés

Comenzamos nuestro blog con un primer artículo sobre el Bambú Japonés, que forma parte esencial de nuestro logo Espacio Ahora:

 

Nuestro logo es un bambú, simboliza firmeza y flexibilidad. Espacio Ahora, es el espacio que nos damos para que suceda el ahora

 

“Cuando un cultivador planta una semilla de bambú japonés, éste no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone.

De hecho, no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto con ojos no acostumbrados a observar  lo sutil, deduciría que la semilla es infértil porque la planta no brota. Sin embargo, después de estos siete años, el bambú puede crecer treinta metros en seis semanas.

Durante los primeros siete años el bambú se dedica a desarrollar y fortalecer las raíces, sin prisa, en calma. Sin esas fortísimas raíces no podría emerger de la tierra como lo hace y crecer en todo su esplendor. Luego, ninguna tempestad puede con él, pues posee un fuerte anclaje y un tallo enormemente flexible.”